Ir a Nozaleda, Fray Bernardino
Fray Bernardino Nozaleda, religioso dominico y escritor nacido el 20 de mayo de 1844 en Pruneda, aldea de Cuenya (parroquia ésta del concejo o municipio asturiano de Nava).
Ingresó en la Orden de Santo Domingo, en Ocaña (Toledo), el 21 de octubre de 1860, y tras finalizar los estudios eclesiásticos se trasladó a Filipinas. En la Universidad de Manila alcanzó la licenciatura y el doctorado en Filosofía y Cánones, y durante quince años ejerció como profesor en el mismo centro. En mayo de 1889 fue preconizado por el papa León XIII para arzobispo de Manila.
Poco después regresó a Asturias para recibir la consagración de manos del cardenal fray Ceferino González, en Oviedo, el 13 de abril de 1890.
Nuevamente en Manila, estuvo al frente de la archidiócesis hasta después de perdida de la soberanía española. Debido a su dignidad eclesiástica, era miembro de la Junta de Autoridades que regían la provincia española de Ultramar. Durante la guerra con Norteamérica, fue el único representante de los intereses españoles allí, no reparando en sacrificarse para ayudar a los heridos y cautivos.
En septiembre de 1900 se trasladó a Roma para presentar la renuncia al arzobispado, pero el Papa no se la admitió hasta febrero de 1902, fecha en la que regresó a España.
En 1903 Antonio Maura sometió a la firma del rey un decreto nombrándolo arzobispo de Valencia; ante este hecho, la prensa de tendencia liberal y republicana (El País, El Liberal, El Imparcial, Heraldo de Madrid, El Globo, Diario Universal, La Correspodencia Militar y otros de provincias) desencadenó un campaña contra el dominico asturiano y contra el mismo Gobierno. Las principales acusaciones que obraban en contra de Nozaleda eran de traidor a la Patria, por su nacionalización norteamericana; vesánico, por aconsejar al general Polavieja para que fusilase al poeta Rizal y otros filipinos; por sus contactos con las fuerzas norteamericanas en el bloqueo de Manila y negociar con el almirante Dewey la entrega de la plaza, y por recibir con alegría a los vencedores y negar la ciudadanía española. Todo este cúmulo de imputaciones, a las que él respondió presentando querella contra los responsables de las mismas, provocó la renuncia del Gobierno a su nombramiento. En sus últimos días el Vaticano le concedió el título de arzobispo de Petra, con residencia en el convento del Rosario de Madrid, donde falleció el 12 de octubre de 1927.
Entre sus obras figuran las siguientes: El hombre fisiológicamente considerado, Patrocinio científico de Santo Tomás de Aquino, Temblores de tierra y Pastorales y algunos escritos.
FUENTE: Consejería de Cultura del Principado de Asturias — www.VivirAsturias.com.